viernes, 4 de mayo de 2012

Aforismos


Recientemente he leído un libro del que me gustaría compartir con vosotros algunas impresiones que, desde mi punto de vista, son aplicables tanto a la parcela personal como a la profesional. El texto lleva por título “El Coaching de Oscar Wilde”, y su autor es Allan Percy.  Está compuesto por 99 aforismos del dramaturgo Oscar Wilde, en los cuales el autor añade una breve reflexión sobre su significado. Se pueden leer de forma independiente ya que no existe un nexo de unión entre ellos.
En este post, pretendo rescatar los aforismos con los que más identificado me he sentido, y a los cuales he dado una aplicabilidad y un sentido de ayuda, bien sea en la esfera personal, bien en la profesional.
Desde mi punto de vista, los aforismos concentran una sabiduría que no debe pasarse por alto, pues suelen ser fruto de la experiencia, la lucidez, y a veces, la costumbre. Bien es cierto que no siempre un aforismo nos moviliza, pues para que así sea debe conectarse  lo enseñado con nuestra experiencia, debiéndoles dar un sentido, es decir, debe de haber una identificación con lo que nos dice. Los aforismos pueden describir nuestros valores y nuestro estilo de vida. Desde hace bastante años, vengo agrupando aquellos aforismos con los que más identificado me he sentido, fruto de mis vivencias y de mi forma de pensar. A partir de algunos de ellos he creado lo que para mí son principios rectores de mi vida, y es que tener claro los valores predominantes, así como el proyecto de vida y los principios por los que se rige, es de vital importancia si queremos que nuestra vida tenga un sentido y no navegue a la deriva.
Los aforismos del texto con los que me he sentido más identificado por mí forma de pensar y sobre los que he realizado una breve reflexión son los siguientes:
1.- “A veces podemos pasarnos años sin vivir en absoluto, y de pronto toda nuestra vida se concentra en un solo instante”.
La vida es en sí momentos, presente, instantes, sólo vivimos el aquí y ahora, y cada momento es único, irrepetible, eso es lo maravilloso de la vida, que no se detiene, que es avance, progresión, un ir hacia delante sin posibilidad de parar, lo que hagamos ahora, en cada momento, depende de nosotros, de cada uno en su libertad de decisión, de elección bajo sus principios, sus valores y su experiencia.
2.- “Solo se hecha a perder aquella vida cuyo desarrollo se estanca”.
Cuando el ser humano se estanca, se paraliza, el tiempo transcurre y la persona no progresa, no se realiza, y quien no se realiza sufre, y es vida echada a perder. Toda persona tiene capacidad decisoria, y quien se estanca y echa su vida a perder lo hace desde la desidia, pues la vida de cada cual es igual a su circunstancia más las decisiones que toma en ella, y en última instancia, quien se paraliza, quien se estanca, lo hace por sí y para sí.
3.- “Si somos tan dados a juzgar a los demás, es debido a que temblamos por nosotros mismos”.
Quien juzga, está más enfocado en el otro que en sí mismo. Todo juicio de valor contra el otro refleja la inseguridad del que juzga, pues esa necesidad de juzgar hacia fuera refleja el miedo a juzgarse así mismo y la escasez de humildad para ver-se dentro lo que se busca fuera.
4.- “Hay cosas que son preciosas justamente porque duran poco”.
El tiempo de que disponemos para disfrutar de objetos, eventos, personas, etc., define en muchas ocasiones el grado en que disfrutamos de ellos, ya que el carácter finito de algo nos impele muchas veces a exprimirlo si somos conscientes de que ese momento tiene un inicio y un final. Es por ello, que en los momentos de nuestra vida en que gocemos de salud y bienestar, debemos exprimir todas esas experiencias agradables valorándolas con juicio propio. Esto no quita que haya cosas preciosas que duran mucho, pero éstas están compuestas de muchos momentos puntuales.
5.- “Para la mayoría de nosotros la verdadera vida es la vida que no llevamos”.
Interesante aforismo que refleja el porqué de la existencia de las revistas del corazón y de los programas televisivos de la misma línea. Muchas personas pasan su vida queriendo lo que otros tienen y desvalorando lo que poseen. Viven de cara a la galería, comparándose constantemente en términos de posesión de objetos, nunca están contentos con lo que tienen y siempre desean lo de los demás. Idealizan una vida que no es la suya, y viven a medias porque sus pensamientos y acciones se encaminan a imitar ó conseguir ese “algo” que siempre les falta, y viven así en una constante ansiedad queriendo ser el “otro” ó queriendo la vida del “otro” que nunca llegan a tener, pues ésta es la característica principal de la idealización.
6.- “El ser humano puede soportar las desgracias que son accidentales y llegan de fuera. Pero sufrir por propias culpas, esa es la pesadilla de la vida”.
Las circunstancias condicionan pero no determinan, así decía Ortega cuando quería imprimir un papel activo al ser humano en su propio devenir. Podemos elegir la actitud ante las desgracias circunstanciales de nuestra vida, y aunque sean accidentales, podemos hacer que no determinen nuestra existencia. Sin embargo, el sufrir por sentimientos de culpa es un sinsentido porque no produce bien alguno, todo lo contrario, estancamiento, regocijo negativo, bloqueo y sufrimiento innecesario. El sentimiento de culpa debe ser remplazado por la actitud crítica constructiva, por un incremento en nuestra capacidad de aprendizaje y un diagnóstico riguroso de lo ocurrido para, posteriormente, descartar actitudes y conductas e incorporar otras nuevas que nos permitan no albergar esos sentimientos que son destructivos.
7.- “El pesimista es alguien que se queja del ruido cuando la oportunidad llama a su puerta”.
El pesimismo es una actitud tóxica improductiva. Se contagia con facilidad y hace estragos en la persona que lo padece y en la que lo recibe. A nivel biológico las actitudes pesimistas generan sustancias contrarias a las que generan las optimistas, sustancias que pueden beneficiar o perjudicar a nuestro organismo. No conozco a ningún emprendedor que en esencia sea pesimista.
8.- “Una idea que no es peligrosa no merece ser llamada idea”.
La palabra peligro está aquí significando “riesgo”, y las ideas están referidas al emprendimiento, a la innovación, y es que el mayor riesgo es siempre no correr ningún riesgo. Si no salimos de nuestra zona de confort, de certidumbre y control, no conseguiremos armarnos de valor para emprender y enfrentarnos a lo desconocido, a la incertidumbre que supone el cambio al que toda organización debe someterse con el paso del tiempo si quiere progresar. Como decía Einstein, “si quieres obtener resultados distintos, no hagas siempre lo mismo”, gestiona el cambio-TÚ cambio.
9.- “La vida no es complicada, somos nosotros los complicados. La vida es simple, y lo simple es siempre lo correcto”.
 Como dice Alice, “a problemas complejos soluciones sencillas”. Y es así de simple, lo único que ocurre es que, a veces, la solución es tan sencilla que nos obcecamos en mirar la figura y no el fondo. Es como en el simple juego de unir con cuatro líneas sin levantar el bolígrafo los nueve puntos simétricos. La solución es sencilla, lo que ocurre es que estamos acostumbrados y condicionados a pensar siempre de la misma forma. La vida la vamos complicando con el transcurrir de los días. Cuanto más practicamos la famosa sentencia griega de “conócete a ti mismo”, con mayor facilidad podremos dejar de complicarnos nuestra vida, y aprenderemos a relativizar los problemas y a no gastar más energía en ellos que la necesaria.
10.- “La experiencia es algo que no se consigue gratis”.
La experiencia se adquiere mediante la vivencia, y en última instancia la vivencia es momentánea, puntual, y aunque estamos continuamente viviendo, ese vivir es acumulación  de experiencias instantáneas, en las cuales podemos decidir qué actitud tener: optimista ó pesimista, conformista ó inconformista, y cada una de ellas tiene como consecuencia ventajas e inconvenientes, como indica Percy, “el conformismo tiene la ventaja de no estresarnos más de lo necesario y el inconveniente de aburrirnos soberanamente, y el inconformismo tiene la ventaja de hacernos soñar y el inconveniente de convertir a menudo nuestros sueños en decepciones”. Yo lo tengo claro, mejor soñar y hacer los sueños realidad pese a las decepciones (riesgos), que aburrirse soberanamente, y es que Schopenhauer eleva a categoría de sufrimiento humano el aburrimiento en su sentencia: “las fuentes del sufrimiento humano son la necesidad y el aburrimiento”.
12.- “La vida es un mal cuarto de hora formado por momentos exquisitos”.
 Debemos practicar más la filosofía de los momentos del vivir, de eso que llamamos presente, y es que cada momento es un nuevo presente que vivir, es una nueva vivencia, y es con lo que seguro contamos. Percy afirma que “el arte de vivir consiste en decidir cómo queremos que sea nuestro mundo y que así sea”. Ese decidir se hace momento a momento, y con las decisiones nos convertimos en sujetos activos en nuestra vida, como decía Nelson Mandela cada uno es el dueño de su destino, el capitán de su alma, (me gusta añadir a su sentencia) el constructor de su vida y el arquitecto de sus circunstancias.
Con este repertorio de aforismos y de reflexiones he querido mostrar cómo las sentencias de grandes pensadores pueden ayudarnos a establecer un modelo de pensamiento que rija nuestra existencia, cuya característica principal debe ser la flexibilidad para incorporar nuevas sentencias, pues en cada etapa de nuestra vida el modelo de pensamiento debe ir adaptándose porque las concepciones pueden (y en muchos casos deben) cambiar.

lunes, 5 de marzo de 2012

El Valor de la Formación


En noviembre del pasado año pusimos en marcha nuestro Programa de Formación para el curso escolar 2011-2012 con la acción formativa “ALEXIA”. Nuestra apuesta por la formación como herramienta de mejora continua e impulsora del cambio es evidente. Cada año ponemos en marcha un nuevo programa de formación bajo las premisas de la calidad y la excelencia. Estamos convencidos de que la formación es el camino para la renovación, para evitar el estancamiento que con el paso de los años suele producirse como consecuencia de la rutina y la acomodación. En este sentido, la formación es un antídoto contra el estancamiento y nos ayuda a abandonar esa zona de confort y de acomodación, para replantearnos nuestro quehacer diario. Se trata, pues, de un valor añadido con fuerte implicación en los resultados que se obtienen en la Organización.

En el Colegio Unamuno apostamos por la formación presencial como modalidad, y utilizamos una metodología propia para la selección y el diseño de las acciones formativas, que nos permite crear un programa de Calidad con una clara transferencia de contenidos hacia las diversas funciones desempeñadas por los colaboradores en sus diferentes perfiles profesionales. Entendemos que la formación presencial es la tipología más adecuada para producir un cambio real y consciente susceptible de ser transferido al puesto de trabajo, obteniendo así mayores resultados en el desempeño de las funciones.

Todas las acciones formativas incluidas en nuestros programas de formación para el personal tienen un carácter vivencial, son experienciales, en ellas se generan emociones mediante las interacciones y se crean contextos muy similares a los reales. Entendemos que los conocimientos adquiridos mediante la transmisión de conceptos teóricos no se fijan de igual modo que los adquiridos mediante la vivencia, consciencia y experiencia de situaciones relacionadas con dichos conceptos.

El programa de formación para este curso escolar contempla cuatro acciones formativas externas:
La primera la llevamos a cabo durante el mes de noviembre y llevó por título “Alexia”. Esta acción formativa la realizamos con motivo de la implantación de un nuevo sistema de gestión informático en el Centro, lo que supone una inversión y una apuesta segura en las nuevas tecnologías.
La segunda acción formativa la realizamos entre diciembre y enero con el título de “Inteligencia emocional para educadores”. En ella se trató el sustrato emocional como elemento esencial en toda interacción, el conocimiento de sí mismo y del otro como pieza clave para actuar en educación y las herramientas de habilidad social y emocional necesarias en la formación de los adolescentes. 
La tercera acción formativa se realizará entre marzo y abril e irá destinada al equipo docente, llevando por título “La evaluación de las competencias básicas”. En el curso escolar 2010-2011 realizamos una acción denominada “Competencias Básicas” que fue impartida por D. Ángel Pérez Gómez, Catedrático de Didáctica y Organización Escolar en la Universidad de Málaga, especialista y referente en materia de Competencias a nivel Nacional. Fue el primer paso para emprender un proyecto de implantación de las competencias básicas en nuestro Centro, y ahora nos proponemos ahondar aún más incluyendo la evaluación de las competencias básicas.
La cuarta y última acción formativa se realizará entre el mes de abril y mayo, e irá destinada al equipo directivo del Centro. Llevará por título “Coaching, liderazgo y gestión del cambio”, y estará destinada a la eficacia y eficiencia a nivel laboral y personal.

La formación es el camino hacia la excelencia, y en el Colegio Unamuno fomentamos y apostamos por la formación continua como medio para ofrecer unos servicios de la más alta calidad. 

miércoles, 7 de diciembre de 2011

Programa de emocionalidad dirigida


No hay duda del papel predominante que están teniendo las emociones, los sentimientos y los afectos de los colaboradores en el clima laboral de las organizaciones. Si es bien sabido que el mayor activo de una empresa son sus empleados, y éstos se mueven por estados de ánimo que a su vez se relacionan con las emociones vividas, los sentimientos albergados y los afectos consolidados, podríamos deducir que las organizaciones se deberían gestionar, en gran medida, desde el ámbito emocional de sus empleados. Se ha demostrado que la productividad, los beneficios y el buen clima laboral de una organización están directamente relacionados con el estilo de liderazgo implantado, el nivel competencial de los empleados y sus estados anímicos. Todos estos aspectos se relacionan entre sí con distinto grado de influencia. Desde mi punto de vista, el elemento clave de este sistema es la gestión de las emociones, el estado de ánimo con el que los colaboradores realizan día a día su labor profesional.

Desde este prisma se hace imprescindible concretar un método de trabajo centrado en las emociones, en el componente motivacional, en la generación de estados anímicos positivos y favorables para la organización, que propicien un clima laboral productivo. En este sentido, se propone como herramienta de trabajo para dicha consecución la creación de un programa de emocionalidad dirigida (PED), que tendrá como finalidad la generación de emociones, la instauración de sentimientos y la modificación y creación de afectos.


Los objetivos que se establecen para el PED son los siguientes:
  •        Incrementar el sentimiento de pertenencia al grupo-organización.
  •         Acrecentar la implicación laboral.
  •    Aumentar la motivación del colaborador.
  •    Generar confianza y seguridad.
  •    Crear una conciencia comunitaria orientada a resultados.

La consecución de estos objetivos requiere de la aplicación de un método con unos contenidos claramente definidos. Los contenidos del PED se basan en lo que desarrollé en un post anterior y que recibe el nombre de interacción orientativa (IO), definido como un “proceso de comunicación mediante el cual se  genera una influencia recíproca orientada que aporta conocimiento y concienciación”. Durante este proceso se pondrán de manifiesto dos sistemas, el de acciones y el de actitudes. Estos sistemas se aplican de forma simultánea, combinándose acciones y actitudes en función de la realidad personal y profesional del colaborador, de la planificación previa de la sesión y del desarrollo ulterior de la misma.

Como metodología de aplicación se realizarán reuniones individuales, a razón de una reunión semanal, con una duración aproximada de treinta minutos, pudiéndose ampliar hasta los cuarenta y cinco minutos en caso de necesidad, durante un período de tiempo de entre tres y cuatro meses.


Las sesiones se estructurarán de la siguiente forma:
·   Previo a la reunión se recabará información de aspectos personales y profesionales (indicadores del rendimiento, actitud laboral,…).
·   Primera fase (15'): comunicación distendida con preguntas referentes a la situación  personal, aspectos de su entorno cercano,…
·    Segunda fase (15'): exposición de su situación profesional actual, nivel de rendimiento, actitud manifestada, potencial latente de sus capacidades,…
·   Tercera fase (15'): escucha activa (se tiene desde el principio) de su percepción en cuanto al desarrollo profesional, a su actitud, a sus inquietudes, a sus fortalezas y debilidades,…
·      Cuarta fase (15'): transmisión de las expectativas, de los objetivos compartidos, de los planes a corto, medio y largo plazo,…

Tras finalizar la sesión se elaborará un informe a modo de resumen de la sesión que se utilizará, junto a la información recabada inter-sesión, como punto de partida para iniciar la siguiente.

La consecución de los objetivos del PED favorecerá la creación de un clima laboral productivo. No podemos olvidar que el mayor activo de nuestras organizaciones son las personas, y que los resultados y la productividad dependen directamente de la colaboración conjunta y no de individualidades, teniendo en cuanta siempre que los estados anímicos individuales constituyen el conjunto del cual se retroalimentan.

Las personas serán más creativas cuando se sientan motivadas principalmente por el interés, la satisfacción y el desafío del propio trabajo y no por las presiones externas
Edward Deming

viernes, 30 de septiembre de 2011

Sentimiento, Emoción y Afecto

La inteligencia emocional es un aspecto que cada vez se tiene más en cuenta en las interacciones personales que se desarrollan dentro de la organización. Es importante preguntarse por qué este aspecto ha cobrado tanta relevancia, qué beneficios aporta a la organización y cómo podríamos llevar a cabo un programa de emocionalidad dirigida.

Para contestar a esas preguntas debemos analizar qué se entiende por sentimiento, emoción y afecto, pues desde mi punto de vista no se puede hablar de inteligencia emocional o emocionalidad personal sin incurrir en estos tres conceptos que están directamente relacionados entre sí. En este sentido diríamos que el sentimiento es lo que percibimos mediante los sentidos y nos crea un estado de ánimo determinado que nos genera una emoción, la cual sería la manifestación física del sentimiento, es decir, de lo que nos llega a través de los sentidos y es transformado en respuesta física externa: el recuerdo, el pensamiento, las imágenes, los sonidos, etc., son elementos que nos pueden generar estados sentimentales con respuestas emocionales. El afecto sería la consolidación del sentimiento hacia el objeto, animado o inanimado, es decir, la repetición de la manifestación emocional hacia algo o alguien, que por propia repetición cesa en intensidad emocional dejando el afecto al descubierto. El afecto está dirigido hacia un objeto o sujeto, y significa estar “tocado”, “afectado” o “inclinado” hacia…. Por ello, detrás de todo afecto hay una historia de sentimientos y emociones.

La parcela laboral-profesional no se escapa de estas manifestaciones del ser humano. Sabemos que el rendimiento de un colaborador está directamente relacionado con sus estados anímicos. Los responsables de personal, desde sus respectivos ámbitos, no pueden controlar los estados anímicos de los colaboradores generados en sus parcelas personales y que son transferidos al ámbito profesional, afectando  a su rendimiento y a su productividad. Estos estados pueden ser disimulados durante la práctica laboral, por ello, la organización debe estar preparada para trabajar con los colaboradores y revertir estados de ánimo improductivos por estados psico-físicos que incrementen el rendimiento del colaborador. Tres aspectos se pueden trabajar desde la tríada sentimiento-emoción-afecto: CONFIANZA, COMPROMISO e IMPLICACIÓN.

Para conseguir que los colaboradores de la organización se sientan comprometidos y se impliquen en su labor diaria es requisito indispensable ofrecer grandes dosis de confianza, y además, generarles emociones relacionadas con la organización que le “afecten”, que le “inclinen” y le “toquen”, es decir, que el colaborador sienta afecto por el desempeño de su labor en la organización. La orientación del afecto a este fin requiere de un programa de intervención capaz de generar emociones en el colaborador, pero ¿por qué se hace imprescindible la emoción en la orientación del afecto? Porque tal y como indica Aucouturierlas emociones actualizan los afectos”, de esta forma podemos generar emociones que consoliden el afecto, el estar “inclinado” o “unido” a la organización, obteniendo como resultado mayor compromiso, implicación y dedicación.

Ahora bien, ¿cómo podemos actualizar el afecto? ¿Cómo podemos generar los sentimientos en nuestros colaboradores para que el afecto se consolide en la dirección que queremos? Mediante actos de interacción individual con el colaborador, pues como indica Sartreel sentimiento se construye con actos que se realizan”, y yo añadiría que el afecto se construye con la generación de emociones repetitivas en torno al objeto hacia el que queramos que se incline el sujeto (colaborador). La interacción orientativa es un proceso facilitador de la orientación afectiva hacia la organización, pues permite generar emociones relacionadas con la valía personal y profesional, tanto de forma manifiesta como latente o potencial. Las organizaciones deben concienciarse de que el rendimiento laboral, la productividad de una empresa, está directamente relacionada con los estados psico-físicos de sus colaboradores, y el ámbito anímico-emocional-afectivo es vital y pieza clave de su productividad. 

martes, 16 de agosto de 2011

Formación y Progreso

Tanto la implantación de los Proyectos como el progreso de los mismos están directamente relacionados con el modelo de gestión de la Organización. Desde hace unos años el Colegio Unamuno viene desarrollando proyectos que le consolidan como Centro de Alto Rendimiento Formativo, pues la Formación que los alumnos reciben en él se produce como consecuencia directa de un trabajo que se realiza al más alto nivel de rendimiento por su personal.  

Mantener este nivel de rendimiento laboral para ofrecer la mayor Calidad en la Formación de los alumnos, requiere un esfuerzo muy importante, tanto desde el propio Centro como desde el equipo humano que lo constituye. Sin este esfuerzo realizado en un entorno de interacción colaborativa no se produce el progreso necesario para mantener el nivel de Calidad que actualmente ofrecemos, pues, parafraseando a José Cabrera: “Si siempre hacemos lo que siempre hemos hecho, siempre conseguiremos lo que siempre hemos conseguido”. Es por ello que el progreso es un imperativo esencial para evitar quedar obsoletos en una sociedad que no espera a nadie y que está en constante cambio, y es así como la implantación de los proyectos que llevamos a cabo, unido a la formación de personal y a un entorno colaborativo de gestión, constituyen un valor añadido y diferencial que nos hace ser un Colegio de Prestigio y Élite Formativa.

Entender el progreso desde la Formación de Personal y los entornos Colaborativos, supone centrarse no tanto en la creación de nuevas ideas, sino más bien, en librarse de las viejas, en salir de la zona de confort, en abrirse al cambio, en pensar que el estancamiento en el tiempo hace mella y facilita que las prácticas profesionales queden obsoletas, por lo que necesitamos re-pensar y re-actualizar dichas prácticas mediante la formación y la aportación compartida, pues son estas prácticas profesionales de aplicación las responsables de la obtención de resultados en la Formación Humana Integral que reciben nuestros alumnos.

miércoles, 13 de julio de 2011

La auditoría interna en el Colegio Unamuno

El Colegio Unamuno se caracteriza por ser un Centro de Alto Rendimiento Formativo con tres finalidades claras: conseguir la Excelencia Educativa-Formativa de sus alumnos, aplicar un proceso de Mejora Continua en todas las actividades que realiza, y obtener la mayor Calidad en sus servicios alcanzando así un alto grado de satisfacción en familias y alumnos.


La mejora continua y la calidad en los servicios son aspectos susceptibles de conseguir mediante un proceso de Auditorías Internas adecuado. El pasado 16 de Febrero comenzamos nuestro proceso de auditoría, cuya planificación contempla la realización de siete auditorías internas en un plazo de nueve meses. Nuestra seriedad y rigurosidad en el campo de la Calidad nos lleva a auditar cada una de las áreas que componen nuestra Institución, de forma que podamos ofrecer la máxima calidad mediante una mejora continua de todos nuestros procesos.


Actualmente hemos auditado el proceso de Orientación y Acción tutorial y el de Acción Docente. En los próximos meses auditaremos el proceso de Gestión del Internado, Secretaría, Acción Deportiva y Gestión de los Recursos Humanos. En cada una de las auditorías internas se reúnen el responsable del área a auditar, el responsable de Calidad del Colegio y el asesor externo de Calidad, creando así un equipo de trabajo eficaz que aporta control y exigencia sobre los requerimientos establecidos en ese área y su debido cumplimiento. Los objetivos planteados en cada auditoría interna están encaminados a:

1.- Determinar la conformidad y eficacia del sistema en relación con los requisitos previamente establecidos para el área auditada.
2.- Examinar junto al responsable del departamento o área la documentación que justifica las acciones realizadas en sus diferentes actividades  (procedimientos, instrucciones de trabajo y registros).
3.- Valorar las desviaciones detectadas respecto a los requerimientos establecidos en las actividades, estableciendo las acciones correctivas necesarias para subsanarlas.
4.- Proponer cuantas mejoras sean necesarias para el funcionamiento de las actividades relacionadas con el área auditada.
5.- Supervisar y controlar la implantación de acciones correctivas así como las propuestas de mejora que se hayan planteado en el informe emitido tras la auditoría.

Una vez finalizada la auditoría interna y emitido el informe pertinente, se comunica al responsable del departamento auditado las mejoras que debe aplicar al mismo y las desviaciones que debe corregir, indicándole el plazo de ejecución e implantación de las mismas, y llevándose a cabo una supervisión de todo el proceso por el responsable de Calidad de Colegio. 


Nuestro proceso metodológico de auditorías internas nos permite alcanzar un nivel de Calidad Excelente en todas nuestras actividades, avanzando mediante los procesos de mejora permanente y continua que llevamos a cabo.